Una nueva normativa federal restringe el programa de créditos 7(a) a ciudadanos estadounidenses, dejando fuera a residentes permanentes y otros migrantes que antes podían acceder.
La política de créditos para pequeñas empresas en Estados Unidos ha cambiado. Desde el 1° de marzo de 2026, una nueva regulación de la Small Business Administration (SBA) exige que el 100% de los dueños de una empresa que solicite un préstamo respaldado por el Estado sean ciudadanos o nacionales estadounidenses.
Esta modificación impacta directamente en el programa 7(a), el principal instrumento de financiamiento federal para emprendedores. Hasta diciembre de 2025, la normativa permitía una participación limitada de extranjeros, pero esa excepción ha sido eliminada. Ahora, incluso los residentes permanentes (titulares de ‘green card’) quedan excluidos del acceso a estos préstamos, que pueden alcanzar hasta cinco millones de dólares.
El programa funciona con garantías estatales que cubren entre el 75% y el 85% del préstamo otorgado por bancos privados, reduciendo el riesgo crediticio. Según la SBA, el cambio busca alinear su política con una orden ejecutiva firmada en enero de 2025 y asegurar que los recursos públicos beneficien exclusivamente a ciudadanos estadounidenses, fomentando el empleo en ese grupo.
La vocera de la agencia, Maggie Clemmons, afirmó que el objetivo es impulsar el crecimiento económico y la generación de trabajo para los ciudadanos del país.
