La abogada santiagueña, que estuvo 75 días detenida en Río de Janeiro, llegó a Buenos Aires y se refirió a la experiencia como «una lección». El tribunal brasileño dispuso que realice tareas comunitarias y una reparación económica en Argentina.
Agostina Páez, la abogada argentina de 29 años que estuvo detenida 75 días en Río de Janeiro por un caso de injuria racial, regresó este miércoles al país. La joven, oriunda de Santiago del Estero, arribó al Aeroparque Jorge Newbery en un vuelo de Aerolíneas Argentinas junto a su padre y su equipo legal.
Visiblemente emocionada y aliviada, Páez declaró a la prensa que su regreso significaba «una bocanada de aire puro». «Es una mezcla de sensaciones», afirmó, y describió el proceso como «la peor experiencia» de su vida, al tiempo que reconoció: «Yo me equivoqué, por supuesto, lo reconocí y lo vuelvo a repetir».
El martes, tras el pago de una fianza de 18.500 dólares y la retirada de la tobillera electrónica que portaba, la Justicia de Río de Janeiro autorizó su salida de Brasil. En una audiencia judicial, se le atribuyó un hecho de injuria racial en perjuicio de tres personas, desestimándose cargos más graves. La sentencia establece que deberá realizar tareas comunitarias y efectuar una reparación económica a las víctimas desde Argentina.
Páez había sido filmada a fines de enero realizando gestos considerados racistas contra empleados de un bar en Ipanema. Tras el incidente, fue citada por la policía, se le retuvo el pasaporte y quedó en prisión domiciliaria. La joven afirmó que lo vivido representa «una bisagra» en su vida y que, a partir de esta experiencia, aspira a ser «otra persona, mucho mejor».
Tras pasar la noche en Buenos Aires, la abogada tiene previsto continuar viaje hacia Santiago del Estero para reencontrarse con su familia y retomar su vida cotidiana.
