En tiempos difíciles, todo lo que pueda salir mal suele alinearse en esa dirección. Por eso no sorprendió que después del empate ante Gimnasia de Mendoza, la mejor noticia que tuvo Boca en una semana compleja haya mutado en una nueva preocupación, luego de casi haberse consolidado como solución a muchos problemas. Aunque en la práctica de este lunes, volvió a dibujarle una sonrisa a Claudio Ubeda.
¿De qué se trata? De Adam Bareiro, el delantero que reforzó al plantel xeneize hace tan sólo 10 días y que ya debutó con dos goles y tuvo un estreno de lujo en la Bombonera, al menos en lo hipotético, porque sí cabeceó al gol, sí se trepó del alambrado y sí parecía destinado a darle tres puntos por segundo partido al hilo en sus dos encuentros iniciales con la azul y oro. Pero al paraguayo le anularon el gol por un offside previo. Y la tarde terminó peor de lo imaginado.
Es que -minutos antes del final- el ex River salió dolorido por el costado opuesto al del banco de suplentes, y se lo vio caminar con alguna dificultad. Sobre esa circunstancia desde el club se informó sobre un calambre que le hizo pedir el cambio, sin más indicaciones que las de esperar la evolución en las siguientes horas.
Video: @gonzalosuli @cami.corrales
La decisión fue que Merentiel estaba en offside. Fuente: TNT Sports.
El lunes de Bareiro
Y ese transcurrir entre descanso, hielo y los movimientos regenerativos de la práctica del domingo hicieron que Adam haya podido seguir trabajando a la par del grupo este lunes, ya con muchas chances de pensarse en el 11 inicial del partido del miércoles ante Lanús en la Fortaleza.
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Los cambios que se vienen
De alguna manera, su continuidad en el 11 ratifica que Ubeda podrá armar el equipo que más se acerque al ideal contemplando lo que tiene a disposición hoy en día: con el regreso de Leandro Paredes a la titularidad y las muy posibles inclusiones de Tomás Aranda (en mayor medida, reemplazando a Lucas Janson) y de Ander Herrera ó Tomás Belmonte en el lugar de Williams Alarcón.
De confirmarse esos cambios, Boca saldría a jugar ante el flamante campeón de la Recopa con un esquema más tradicional, algo así como un 4-3-1-2, con Miguel Merentiel y Bareiro como dupla de ataque, Aranda haciendo de enlace y el medio compartido entre Paredes, Santiago Ascacibar y el tercer volante con las variantes antes planteadas.
Un ensayo más
La prueba final, de todos modos, será este martes ya en el último ensayo antes del partido del día siguiente. Un partido fundamental para las aspiraciones de Boca en el torneo y para Ubeda y su futuro en el cargo de DT. Una realidad que no deja espacio para más sustos ni malas noticias. Y que por eso celebra que lo de Bareiro no haya sido nada serio.
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